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Recorrido histórico 1
Basílica de Atocha

Basílica de AtochaEste itinerario comienza en un Santuario de la Virgen: Nuestra Señora de Atocha

La Madre de Dios ha recibido durante siglos la veneración de los madrileños en este Santuario, que ha ocupado, en este mismo paraje, diversas sedes y edificios. Es tradición que San Isidro, el Patrón de Madrid, lo visitaba con frecuencia, como haría siglos después Lope de Vega.

La Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha, donde comienza este recorrido, se alza en la confluencia de la calle Julián Gayarre con la Avenida Ciudad de Barcelona, en el mismo lugar donde estuvo el antiguo Santuario de Atocha, aunque éste tenía una orientación arquitectónica diversa a la de la Basílica actual.

Toda la zona que ahora ocupa la Estación de Atocha era huerto y olivar del Convento que se alzaba junto al Santuario. Al otro lado de la calle Julián Gayarre se levanta el edificio de la Real Fábrica de Tapices.

Este Santuario, de gran importancia durante la Edad Media, está profundamente ligado a la historia de Madrid y a la historia de España y de. Aquí murió y fue enterrado Bartolomé de las Casas en 1566. El rey Felipe II hizo edificar la Capilla Mayor y puso la iglesia bajo patronato real. Felipe IV restauró el templo por completo.

Este fue uno de los primeros lugares que ocuparon las tropas napoleónicas al invadir Madrid el 5 de diciembre de 1808. Fue también el primer lugar que visitó el rey Fernando VII al regresar a la capital tras la Guerra de la Independencia.

Tras la expulsión de los dominicos en 1836 el santuario quedó en ruinas. Se restableció el culto durante el reinado de Isabel II, que sufriría años después, en las puertas de este santuario, un atentado del que salió ilesa. Aquí veló Amadeo de Saboya el cadáver de su valedor, el General Prim. En este templo se celebró el matrimonio del rey Alfonso XII con su prima Mercedes de Orléans, la famosa “Reina Mercedes” que evoca el cancionero popular. La lista de sucesos, de carácter religioso, político o sentimental, vinculados con este Santuario se haría inacabable.

La reina María Cristina ordenó en 1890 el derribo del templo para levantar en este lugar una gran basílica de estilo neo-bizantino. Se construyó el campanario y el panteón, pero la falta de recursos obligó a suspender las obras de ese ambicioso proyecto.

En 1924 se comenzó a construir un edificio, más modesto, y en 1926 se reanudó el culto a la Virgen en su nuevo templo.

San Josemaría en Atocha

Nuestra Señora de Atocha A este primer Santuario, comenzado en 1924, se refiere el Fundador del Opus Dei en sus Apuntes íntimos. San Josemaría acudía con cierta frecuencia a rezar ante la Virgen de Atocha durante los años 30 del pasado siglo. En alguna ocasión le acompañaban fieles del Opus Dei, como Isidoro Zorzano.

El 11 de diciembre de 1931, cuando rezaba en este templo sintió que Dios le pedía que al terminar los medios de formación cristiana en el Opus Dei, se dijera siempre, en latín, esta oración: “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Santa María, Asiento de la Sabiduría. Ruega por nosotros”.Escribió aquel día en sus Apuntes íntimos:

Cuando nos reunamos, para hablar ex profeso de la Obra, antes de comenzar la charla, diremos: In nomine Patris, et Filii et Spiritus Sancti. Amen. - Sancta Maria sedes sapientiae. - Ora pro nobis. - Así me lo ha pedido Jesús esta mañana en la Basílica de Atocha.

El 20 de julio de 1936 este edificio quedó completamente destrozado. Sólo se pudo salvar la imagen de la Virgen. Tras la guerra civil española (1936—1939) se acometió la nueva construcción del Santuario, que se abrió al culto en la Navidad de 1951.

 
Jardín de la Avenida Ciudad de Barcelona

Jardín junto a la Av. Ciudad de BarcelonaDespués de cruzar hasta la acera opuesta al templo en la Avenida Ciudad de Barcelona, si el paseante sube varias manzanas en dirección a la Estación de Atocha, podrá ver que al otro lado de la avenida hay un jardín de forma triangular, formado por la confluencia de la Avenida Ciudad de Barcelona y el Paseo de la Infanta Isabel. La base de este triángulo imaginario sería la fachada del Colegio Virgen de Atocha.

El paseante puede observar el monumento al General Vara del Rey y Héroes del Caney, obra de González Pola, que se alza en ese jardín. Este monumento evoca la gesta militar del general en el poblado antillano de Caney en 1898.

Esta zona que ocupa el jardín, vecina al Paseo de Atocha, fue durante siglos el escenario de las romerías marianas de miles de madrileños y el lugar favorito de las fastuosas comitivas que se reunían todos los sábados, desde el siglo XVII hasta mediados del XIX, para rezar la Salve en el Santuario.

Álvaro del Portillo e Isidoro Zorzano: celebración del décimo aniversario del Opus Dei

En el lugar que ocupa el jardín —aunque en esa época la zona ajardinada tenía una configuración distinta de la actual— estuvo el 2 de octubre de 1938, décimo aniversario de la fundación del Opus Dei, Álvaro del Portillo que había viajado a Madrid, con permiso de sus superiores militares. Le acompañaba Isidoro Zorzano, uno de los primeros miembros del Opus Dei. Zorzano llevaba consigo el Santísimo Sacramento, a causa de las circunstancias excepcionales de la guerra, y Álvaro del Portillo le pidió unas Formas Consagradas para llevárselas a Fontanar y poder comulgar durante los días siguientes.

Aquel mismo día Zorzano le comunicó una certeza que había recibido del Señor: el próximo 12 de octubre, fiesta de la Virgen del Pilar, del Portillo estaría en libertad, como efectivamente sucedió.

Zorzano y del Portillo celebraron el décimo aniversario de la Fundación del Opus Dei con los pocos medios que tenían a su alcance (el rancho de un cuartel cercano a esta zona), sentados al aire libre en el entorno que ocupa actualmente este jardín.

 
Estación de Atocha

Estación de AtochaSubiendo hasta el final de la Avenida Ciudad de Barcelona, siempre por la acera de la izquierda, se llega junto a un edificio circular de ladrillo rojo, que pertenece a la estación de Atocha. Pasado este edificio se encuentra la entrada a la estación con un letrero que indica Estación de Atocha. Ave.

Desde esta acera de la Avenida Ciudad de Barcelona, al aire libre, junto al edificio circular se contempla, en la acera de enfrente, al otro lado, el arranque de la calle Alfonso XII desde el Paseo de la Infanta Isabel, bordeada a la derecha por el Parque del Retiro.

También se puede ver desde aquí, sin moverse de este lugar, el Observatorio Astronómico, proyectado por Juan de Villanueva, construido sobre un montículo —el cerrillo de San Blas— y casi oculto por la arboleda del Retiro.

Estación de AtochaEn esta zona había una ermita dedicada a San Blas, en la que tenían lugar muchas romerías populares, que movió a escribir a Quevedo a escribir estos versos: “Las gargantas de San Blas/ con almuerzos y meriendas/ son garrotillo del pobre/ que las paga y no las prueba”.

Cerca de ese edificio se encuentra la antigua sede de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos, donde estudió su carrera universitaria Álvaro del Portillo.

Se contempla también desde aquí la fachada neoclásica del Museo Nacional de Antropología, obra del Marqués de Cubas.

Por la Puerta de Atocha el paseante puede acceder al interior de la Estación de Atocha o Estación del Mediodía. La Estación que contempla ahora el paseante,se construyó entre 1890 y 1891. Es obra de Alberto de Palacio y fue remodelada por el arquitecto Rafael Moneo a finales del siglo XX. Los antiguos andenes se han convertido en un jardín tropical abierto al público.

La cubierta de esta Estación fue calculada por el ingeniero Saint James, que consiguió 7.438 metros cuadrados sin apoyos.

En lo que ahora es un jardín tropical estaban los andenes de la antigua estación, a la que llegó san Josemaría a Madrid el 19 de abril de 1927, procedente de Zaragoza.

El fundador del Opus Dei estuvo en numerosas ocasiones en este lugar, con motivo de sus viajes apostólicos por toda la Península.

Si el paseante sale al exterior de la Estación por la planta baja, en la que está el Jardín Tropical, se encuentra con una amplia explanada, que le conduce, mediante unas escaleras, hasta la Plaza del Emperador Carlos V.

 
Glorieta de Atocha

Glorieta de AtochaEsta Plaza, conocida popularmente como Glorieta de Atocha, está presidida por una reproducción de la Fuente de la Alcachofa, cuyo original se encuentra en el cercano Parque del Retiro.

En los años treinta eran célebres las Verbenas de San Juan y de San Pedro que se celebraban en este lugar. Los tranvías proseguían su marcha entre la algarabía de los tiovivos, que llenaban la Plaza y los alrededores del Ministerio de Fomento (hoy de Medio Ambiente).

En el centro de la Plaza había una entrada de Metro, con una gran farola. Y lo que es ahora entrada al paso subterráneo, en el cercano paseo de la Infanta Isabel, era un apacible bulevar con numerosos árboles.

Cuando la conoció el Fundador esta Plaza tenía un aspecto mucho más apacible que en la actualidad. Era similar al de la fotografia. En el centro, rodeada por una verja, se alzaba la estatua de Claudio Moyano obra de Agustín Querol. Transitaban por ella camiones, algunos coches y carros, pero el visitante contemplaba los mismos edificios que en la actualidad.

La Glorieta esta rodeada por notables edificios, como el Ministerio de Agricultura, antiguo Ministerio de Fomento. En su fachada, dos grandes cariátides simbolizan la Industria y el Comercio. El grupo escultórico que remata el frontón es obra de Agustín Querol. Simboliza la Gloria ofreciendo palmas y laureles al Arte y la Ciencia.

Desde este lugar, sin moverse de la acera de la Plaza del Emperador Carlos V, frente al Hotel Mediodía, se puede contemplar, a la derecha, el arranque del Paseo del Prado y de la Cuesta de Moyano, donde se alinean las casetas para la venta de libros antiguos. Se ve también, en la actualidad, entre los árboles, en el jardín contiguo al Ministerio de Medio Ambiente, la estatua de Claudio Moyano.

Atocha

San Josemaría, 1931: ¡Abba Pater! Una particular vivencia de la filiación divina en un tranvía

El 16 de octubre de 1931, el Fundador del Opus Dei, tras comprar un periódico en esta Glorieta de Atocha, tomó un tranvía de la línea 48 (se dirigía a la calle General Álvarez de Castro), en el que el Señor le concedió una particular vivencia de la filiación divina, que le llevó a exclamar, durante mucho tiempo, lleno de gozo: Abba Pater!

Ese sentido de la filiación divina está en la base del espíritu del Opus Dei y tendría amplia resonancia en la vida del fundador y en su mensaje espiritual.

Escribía en sus Apuntes:

Día de Santa Eduvigis 1931: Quise hacer oración, después de la Misa, en la quietud de mi iglesia. No lo conseguí.

En Atocha, compré un periódico (el A.B.C.) y tomé el tranvía. A estas horas, al escribir esto, no he podido leer más que un párrafo del diario. Sentí afluir la oración de afectos, copiosa y ardiente. Así estuve en el tranvía y hasta mi casa.

 
Ronda de Atocha

Ronda de AtochaSe ve también desde este lugar que la Glorieta del Emperador Carlos V continúa, hacia la izquierda, con la Ronda de Atocha. Esta zona, que antes estaba deprimida económicamente, ha tenido un gran florecimiento económico y cultural.

La Ronda de Atocha fue escenario de la intensa labor pastoral del Fundador del Opus Dei con todo tipo de gentes en el Madrid de los años treinta.

Entre los afanes sacerdotales del Fundador estaba el de proporcionar publicaciones con sentido cristiano a las gentes de esta zona -por ejemplo, taxistas que esperaban a los clientes de la estación- para contrarrestar la feroz propaganda antirreligiosa de la época. Escribía san Josemaría el 25 de agosto de 1930 este Apunte, que muestra su celo sacerdotal:

Desde hace mucho tiempo, además de llevar revistas religiosas (El Mensajero, El Iris de Paz, revistas de misiones y otras de diversas congregaciones) a los enfermos, las he repartido, tranquila y frescamente, por las calles: en los barrios bajos, hubo temporadas que no podía pasar por algunas calles sin que me pidieran revistas.

 
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